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MARTÍNEZ
DE ESCOBAR Y LUJÁN, Amaranto.
Poesías del Licenciado D. Amaranto Martínez de Escobar Gáldar: Tipografía el Norte, 1932. 435 p. MI PATRIA |
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¡Oh
Palmas!, ciudad dichosa,
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Dichosa
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EL CACIQUE
Se ofreció candidato, y tanto dijo Por medio de un hinchado manifiesto, Que tirios y troyanos concertaron El convertir las urnas en puchero. «Si llego a Senador o Diputado, Verá muy pronto este lanudo pueblo, Cómo bajan las cuotas de consumo, Cómo desaparecen los impuestos; Quitaré ese peaje vergonzoso Señal de feudalista retroceso, Convertiré en verdad los Puertos francos, Persiguiendo a tantísimo ratero; Haré las carreteras a millares, Y he de unir a las islas por telégrafo; Y un gran puerto también habré de daros Que sea ampliación de ese mezquino puerto; Y para bien de todos, la Provincia En dos dividiré volente Deo». Ante tales promesas, los patriotas, Incluyendo algún sabio y muchos necios, Diputado eligieron al farsante, Que asiento tomó al cabo en el Congreso. Pero apenas se vió que era comparsa Del bujo aquel legislativo Cuerpo; Olvidó las promesas e hizo burla Del lanudo ganado de borregos. Consiguió ser marqués que eran sus miras, Mandó a la m... al desgraciado pueblo, Convirtiendo en cortijo aquellas islas, Y al vecindario en miserable siervo. Porque es axioma, que al que cuervos cría Le sacarán los ojos, si no es ciego. 31 de enero de 1907 |
| Si
véis que ultraja un bandido Con irascible furor A una víctima que pide Socorro por compasión; Decidme: ¿no sentiréis Ira en vuestro corazón, Corriendo a salvar la víctima De aquel bandido feroz? Si dos personas disputan Por codicia, o con razón, Sobre bienes, cuya herencia Les corresponde a los dos: ¿No es justo partir los bienes Y aconsejar transacción, Y que vaya cada uno Con su santa bendición? Si dos enemigos riñen Con africano rencor, Con un odio inextinguible De secular tradición; ¿No es humano separarlos? Pues entonces ¡vive Dios! ¿Cómo consiente el Gobierno Que dos islas como son Gran-Canaria y Tenerife; De una aliente la ambición Haciendo a Canaria esclava de Tenerife baldón? ¿Para tamaña injusticia Existe alguna razón? Si Gran-Canaria se basta |
Si
no quiere más tutor, Si anhela su independencia, Y pide su redención; Y que no chupe su sangre La tinerfeña ambición; ¿Porqué no acuerda el Gobierno El separar a las dos? ¿Porqué ha de sufrir Canaria Semejante inquisición? ¿Por qué, repito, por qué No otorgar su división? Si el mar las ha separado, Si el Señor las dividió; Si apartar a los que riñen Es ley de la religión; Si amparar aquel que gime Es de humano corazón; Si es justo partir los bienes Para calmar el rencor; ¿Porqué no dar a Canaria Su anhelada división? ¿Para tamaña injusticia existe alguna razón? Pues si el Gobierno persiste Ayudando al agresor; Y a la víctima que gime Le niega su protección; Si no hay justicia en la tierra; Si así los Gobiernos son; De semejantes Gobiernos Domine, libera nos. 14 de abril de 1910 |