MARTÍNEZ DE ESCOBAR Y LUJÁN, Amaranto.
Poesías del Licenciado D. Amaranto Martínez de Escobar
Gáldar: Tipografía el Norte, 1932. 435 p.

MI PATRIA                                    

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¡Oh Palmas!, ciudad dichosa,
Patria de amoroso encanto,
Hoy elevas armoniosa
Orlada la sien de rosa
Hasta los cielos tu canto.
Yo te admiro, Patria mía,
Y siento con efusión
Esa santa poesía
Que de placer extasía
Mi entusiasta corazón.
Ven, Canaria venturosa,
Y ceñida de laurel,
Depón tu ofrenda amorosa,
Porque eres la reina hermosa
Del fortunado vergel.
Eres libre y ya no exhalas
Ayes de pesar y encono;
Hoy llena de ricas galas
Extiendes tus blancas alas
En la cima de tu trono.
Que si otro tiempo sentiste
Desgarrado el corazón,
Y en la esclavitud gemiste;

Dichosa al fin, conseguiste
Lograr tu manumisión. (1)
Goza sí, Patria adorada
En los brazos del placer
Esa dicha deseada;
Y del pasado olvidada
Nunca te acuerdes de ayer.
Y conserva la memoria
De Bertrán y de Murillo;
Eternizando en la historia
Los aplausos y la gloria
Que se merece Castillo.
Que si una Isabel primera
En virtudes tan fecunda,
Bienes sin fin nos trajera,
Otra reina justiciera,
Otra Isabel la secunda.
Reina de la mara de Atlante,
Canaria, paz y contento:
Eleva tu voz triunfante,
Que la mía no es bastante
Para cantar lo que siento.

Febrero de 1858
(1) Alude al Decreto de división de Provincia de estas islas en dos distritos, expedido el 27 de enero de 1858.

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EL CACIQUE

Se ofreció candidato, y tanto dijo
Por medio de un hinchado manifiesto,
Que tirios y troyanos concertaron
El convertir las urnas en puchero.
«Si llego a Senador o Diputado,
Verá muy pronto este lanudo pueblo,
Cómo bajan las cuotas de consumo,
Cómo desaparecen los impuestos;
Quitaré ese peaje vergonzoso
Señal de feudalista retroceso,
Convertiré en verdad los Puertos francos,
Persiguiendo a tantísimo ratero;
Haré las carreteras a millares,
Y he de unir a las islas por telégrafo;
Y un gran puerto también habré de daros
Que sea ampliación de ese mezquino puerto;
Y para bien de todos, la Provincia
En dos dividiré volente Deo».
Ante tales promesas, los patriotas,
Incluyendo algún sabio y muchos necios,
Diputado eligieron al farsante,
Que asiento tomó al cabo en el Congreso.
Pero apenas se vió que era comparsa
Del bujo aquel legislativo Cuerpo;
Olvidó las promesas e hizo burla
Del lanudo ganado de borregos.
Consiguió ser marqués que eran sus miras,
Mandó a la m... al desgraciado pueblo,
Convirtiendo en cortijo aquellas islas,
Y al vecindario en miserable siervo.
Porque es axioma, que al que cuervos cría
Le sacarán los ojos, si no es ciego.

31 de enero de 1907
 
LAS DOS ISLAS ENEMIGAS
Chinitas

  Si véis que ultraja un bandido
Con irascible furor
A una víctima que pide
Socorro por compasión;
Decidme: ¿no sentiréis
Ira en vuestro corazón,
Corriendo a salvar la víctima
De aquel bandido feroz?
Si dos personas disputan
Por codicia, o con razón,
Sobre bienes, cuya herencia
Les corresponde a los dos:
¿No es justo partir los bienes
Y aconsejar transacción,
Y que vaya cada uno
Con su santa bendición?
Si dos enemigos riñen
Con africano rencor,
Con un odio inextinguible
De secular tradición;
¿No es humano separarlos?
Pues entonces ¡vive Dios!
¿Cómo consiente el Gobierno
Que dos islas como son
Gran-Canaria y Tenerife;
De una aliente la ambición
Haciendo a Canaria esclava
de Tenerife baldón?
¿Para tamaña injusticia
Existe alguna razón?
Si Gran-Canaria se basta
Si no quiere más tutor,
Si anhela su independencia,
Y pide su redención;
Y que no chupe su sangre
La tinerfeña ambición;
¿Porqué no acuerda el Gobierno
El separar a las dos?
¿Porqué ha de sufrir Canaria
Semejante inquisición?
¿Por qué, repito, por qué
No otorgar su división?
Si el mar las ha separado,
Si el Señor las dividió;
Si apartar a los que riñen
Es ley de la religión;
Si amparar aquel que gime
Es de humano corazón;
Si es justo partir los bienes
Para calmar el rencor;
¿Porqué no dar a Canaria
Su anhelada división?
¿Para tamaña injusticia
existe alguna razón?
Pues si el Gobierno persiste
Ayudando al agresor;
Y a la víctima que gime
Le niega su protección;
Si no hay justicia en la tierra;
Si así los Gobiernos son;
De semejantes Gobiernos
Domine, libera nos.

14 de abril de 1910