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Vendrandias  


CUENTO


Érase una vez una niña muy bonita, esa niña se fué un día a un lugar precioso al que le encantaba ir cada noche y mirar las estrellas, escuchar el sonido del agua, los insectos... en su mente escribía, escribía todo lo que sentía y pensaba.Una mañana se despertó pronto, cogió boli, papel y se fué a su lugar preferido. Comenzó a escribir en el papel lo que cada noche escribía en su mente. La chiquilla lo hizo sin parar hasta que se hizo de noche, se estiró en la hierva y dejó su mente en blanco, hasta que el sueño la venció.

Al siguiente día amaneció rodeada de bonitas flores y plantas que olían muy bien. Se frotó los ojos, pues no creía lo que estaba viendo, a su alrededor...pequeños animalillos danzaban y cantaban, las flores cobraban vida y comenzaban a charlar, el boli con el que escribió, andaba y el papel se movía de un lado a otro...Todo a su alrededor había cobrado vida, estaba despierta; no creía lo que veía. Se acercó al lago y se mojó la cara pensando que era un sueño o algo parecido, pero al secarse los ojos una personilla de pequeño tamaño la miró y le dijo:

preciosa criatura, ¿por qué no muestras a todo el mundo lo bello que escribes?...deja que todos disfruten de tu talento, de tus preciosas historias...La niña miraba a un lado y a otro, no sabía qué hacer ni qué decir, el pequeño ser se fue danzando; pero ella cogió, de nuevo, el papel, el boli.... y siguió escribiendo, hasta que volvió a anochecer. Por la tarde tomó alguna de las frutas que daban los árboles del parque

y cuando oscureció se marchó corriendo a casa, llamó a sus amigos y les explicó que había estado escribiendo durante días lo que sentía y ahora deseaba que todos lo leyeran. Ellosquedaron sorprendidos y sonrieron, la niña creyó que no había gustado tanto. Pasaron los días y , sóla cada noche, continuaba frecuentando aquél precioso lugar. Despues de muchas reflexiones, decidió presentar sus escritos a un concurso llevándose el primer premio. Contenta regresó al lago en busca del hombrecillo que le aconsejó la presentación a los demás pero no lo encontró, ...el hombrecillo había sido producto de su imaginación.

Las flores danzaban y cobraban vida porque ella era feliz y estaba radiante, los animalillos la rodeaban porque desprendía belleza y salud por todas partes, por eso dcidió seguir escirbiendo cerca del lago, cada noche descansa y por las mañanas escribe...

Una noche despertó junto al lago, adentrada en el parque, rodeada de pequeñas criaturas que mientras caminaban, silbaban. Y escribiendo lo que sentía al pensar en él, derramaba lágrimas, lágrimas que se deslizaban porque no lo podía ver. Y en su pensamiento ella quería volverlo a querer; poero a la vez sonreía al recordar las cosas preciosas que le decía. Cogió su libreta y se marchó a casa. Al llegar comió algo y en una mochila guardó todo lo que creía que podría necesitar para pasar un par de días fuera..

Partió hacia la montaña. Una vez llegó arriba, dejo sus cosas y comenzó a caminar por el campo. Rodeada de plantas y animales caminaba y caminaba sin llegar a cansarse hasta que comenzó a oscurecer y refrescar. Se sentó junto a un árbol y pensó..pensó hasta quedar agotada y dormida. Seguía refrescando y una suave brisa hizo que se despertara, descubriendo que tenía encima una manta; pero no había nadie con ella, no entendía cómo había ocurrido. Decidió encender un fuego para calentarse y el árbol desprendió un suave aroma a compañía. Mientras se frotaba los ojos, la compañía se acercaba sigilosamente a ella. Agradable compañía...dulce compañía, hablaron durante toda la noche sin tregua. La chiquilla comenzó a notar el cansancio y poco a poco fué cerrando los ojos hasta quedar dormida. Pero desapareció la compañía y al lado de la manta dejó una nota:

Preciosa niña, tú que has sabido enamorar a un viejo gruñón como yo, mereces la luna y mereces el sol. Mereces despertar y encontrar un nuevo día, lleno de vida y sin compañía. Niña que has hecho sonreír a un pobre y triste hombre como yo. Juguete de una noche. Te dejo RECUÉRDAME aunque te vea al amanecer.

La niña cogió el papel y lo estrechó contra su pecho. Ya era de día y el sol le sonreía. Recogió sus cosas y se fue al lago a darse un baño. Las flores la miraban, los animales la protegían y el sol la iluminaba. Decidió que era mejor recordar al viejo gruñón, sin mirarle a la cara al verle pasar por su lado.

Y el viejo gruñón quedó en el PASADO mientras la chiquilla vivía el presente en SOLEDAD, con sus plantas, sus animalillos y escribiendo sin parar.
...no escribas tanto que te dolerá la cabeza.

Despertó y se encontró rodeada de hojas de papel y de bolígrafos, todos sin tinta. Había pasado otra noche más entre recuerdos de su pasado y tenía reciente algunas de las cosas que había escrito estirada en la cama. Su amigo llamó a la puerta y entró en su habitación sin pedir permiso, cuando vio a la niña le dió un fuerte abrazo y le dijo que no llorara más. Pero no servía de nada, lloraba desconsolada al leer lo que había escrito.

“Si crees que te voy a olvidar, estás equivocado, te quiero y te quiero a mi lado. Pero cuando suenen las campanas de la iglesia de mi barrio ya te habrás marchado, me habrás dejado, como siempre me dejan todas las personas a las que quiero, como tú me dejarás en el mes de agosto. Maldito, me vas a olvidar, me vas a odiar, en mis sueños te presentarás como el alma del diablo para hacerme sufrir más, para verme llorar. Maldito, te odio por estar donde estás, por tener lo que tienes. No me dejes, no me dejes...”

Su amigo le quitó el papel de la mano y lo leyó, se quedó triste, mas sabía a quién dirigía esas tristes palabras. Intentó animarla, pero no sirvió de nada, la niña empapada en lágrimas se levantó de la cama y se sentó en el suelo, le dijo a su amigo que no quería perder a la persona de la que hablaba el escrito, que no se hacía a la idea de no volver a tenerle cerca. Y él le cogió de la mano y le prometió que aunque él se marchara siempre le quedarían los recuerdos, los buenos recuerdos y los sentimientos.

Pasaron horas y la niña se había marchado de casa, estaba caminando en la montaña, como hacía meses atrás, caminaba sin parar, sin un rumbo, pero era lo único que le ayudaba a descargar su tristeza, su pena, caminó hasta acabar cansada y parar bajo un árbol a pensar.Vio trocitos de papel de otros días que había frecuentado aquél lugar y recordó lo feliz que fue cuando dijeron su nombre en el certamen literario, sonrió, y era la sonrisa más grande que había conseguido arrancar de su triste alma.

Volvió a casa casi a la hora de dormir y estaba feliz, feliz porque pensó que tenía muchos amigos en los que apoyarse, muchos rincones en los que refugiarse cuando el miedo le atacara sin piedad.Se acostó en su cama y deseó que todo fuera un sueño, un sueño y despertar a la mañana siguiente acercarse a la ventana y ver que él sigue allí, como cada mañana desde el 1.995...

Quedó dormida con una dulce sonrisa y sus ojos brillaron, aunque el nunca más volvió a despertar ni a ver la luz del día.

Ésto es todo de momento. Por fin he terminado aquello que hace tantos meses comencé a escribir, me snetía inspirada, ya sé que no es gran cosa el cuento, pero lo he escrito con todo mi corazón para que la gente lo lea... y al que no le guste que no mire.

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